Bitácora Crítica Punzante y Sin Tapujos
La seguridad del jefe de Estado volvió al centro del debate nacional. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, anunció la activación de una Junta de Inteligencia Conjunta (JIC) para evaluar y reforzar las medidas de protección del presidente Gustavo Petro, tras las recientes denuncias sobre un presunto complot contra el mandatario.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el ministro subrayó que la seguridad presidencial es un asunto de Estado. En consecuencia, la Fuerza Pública fortalecerá sus capacidades de inteligencia y contrainteligencia en coordinación con organismos internacionales, entre ellos Interpol, con el objetivo de anticipar, identificar y neutralizar cualquier amenaza potencial.
La información recolectada será evaluada por la Junta de Inteligencia Conjunta para determinar acciones en materia de inteligencia estratégica, operaciones preventivas y defensa institucional. Según el anuncio, los hallazgos también serán remitidos a la Fiscalía General de la Nación, con el fin de avanzar en la identificación y judicialización de posibles responsables, si se configuran conductas delictivas.
La medida surge luego de las declaraciones del presidente Petro sobre presuntos intentos de sabotaje y amenazas contra su seguridad, incluyendo denuncias sobre la posible manipulación de vehículos oficiales y planes de atentado.
Crítica punzante:
Cuando la seguridad presidencial entra en modo de alerta máxima, el país no solo enfrenta un riesgo institucional, sino un termómetro de su estabilidad democrática. Si las amenazas son reales, estamos ante un desafío grave para el Estado de derecho. Si no lo son, la transparencia y la verificación rigurosa se vuelven imprescindibles para evitar que el miedo se convierta en herramienta política.
La verdad, como siempre, deberá abrirse paso entre la inteligencia, la justicia y la confianza ciudadana.