La ofensiva contra el narcotráfico en el departamento del Cauca deja un golpe contundente: 1.320 kilos de marihuana tipo creepy y 300 kilos de pasta base de coca fuera de circulación.
Las operaciones militares, desarrolladas en varios municipios del departamento, evidencian que el corredor del narcotráfico sigue activo y bajo presión. Según información preliminar, los cargamentos tendrían como destino la frontera con Ecuador, para luego salir hacia Centroamérica y finalmente llegar a Estados Unidos.
La ruta es conocida. El negocio también. Pero cada tonelada incautada representa millones que no financian estructuras criminales, armas ni violencia en los territorios.
Sin romanticismos: el narcotráfico no es un problema aislado, es una economía ilegal que se alimenta de pobreza, abandono estatal y redes internacionales. La pregunta de fondo no es solo cuánta droga se incauta, sino cuánto se debilitan realmente las estructuras que la producen, transportan y exportan.
Contundencia operacional sí.
Pero también inteligencia, presencia integral del Estado y oportunidades reales para las comunidades que hoy están atrapadas en esta cadena ilegal.